¿Correr o levantar?
La verdad es que muchas veces se me presenta la misma disyuntiva: ¿correr o levantar? Y siempre que salgo a correr por el monte, la respuesta es rápida: correr.
¿Por qué te cuento esto? Este fin de semana he podido hacer tres tiradas casi largas: 15 kilómetros el sábado, 21 kilómetros el domingo y 12 kilómetros el lunes, todas por el monte. Y claro, esa sensación de libertad es increíble… Pero bueno, no adelantemos acontecimientos, no vaya a ser que en algún momento de mi vida me vea como campeón de súper mayores, ¡jajaja!
Pero vamos al lío, que esta semana es más corta y en breve tenemos la última jornada de liga de la Federación Madrileña de Halterofilia.
La estrategia para las próximas semanas
¿Y qué significa eso? Pues que esta semana será muy parecida a la anterior en lo que a volumen de kilómetros se refiere. Busco completar al menos 80 kilómetros (la semana anterior pude completar 90 km) para que, en la semana del 26 de octubre, pueda bajar el ritmo en la carrera y afinar bien la arrancada y el dos tiempos.
Queda solo una jornada de liga y es verdad que en estos últimos meses he pensado mucho en los kilos levantados. Pero no me quiero hacer líos en la cabeza: quiero ir a disfrutar. Es cierto que me gustaría afianzar los 62 kg en arrancada y ver si mejoro el jodido dos tiempos, que me tiene un poco encabronado entre los 76 y 77 kg… pero lo dicho: a disfrutar.
Lo que realmente importa
Estoy muy contento por el volumen de kilómetros acumulado, contento por cómo van evolucionando los levantamientos y, sobre todo, muy feliz por el feedback que estoy recibiendo de mi club de entrenad@s.
Que me dejen frases como esta en sus páginas personales:
«Semana completada. Primero gracias, estoy muy contento. El entrenamiento se ha convertido en el mejor momento del día.»
Me dibuja una sonrisa enorme en la cara. Me hace creer de verdad que mis planificaciones no solo funcionan a nivel físico, sino que también aportan un valor positivo en la persona a nivel emocional. Y eso es sencillamente GENIAL.
