Podría hablar de muchas de las cosas que escucho y veo a lo largo del día, tanto en redes sociales como en círculos cercanos. Pero hoy, después de 13 kilómetros a primera hora de la mañana, he parado mis pensamientos más guerreros y me he dicho:
«¿Para qué entrar al trapo si no voy a cambiar el ruido de fuera? Voy a seguir haciendo lo que sé que funciona para mí y para mis entrenados. Los demás… que hagan lo que quieran.»
Así que voy a hacer lo que durante toda mi vida deportiva me ha funcionado, me sigue funcionando y lo que efectivamente aplican los deportistas de alto rendimiento (no sé si sabéis por dónde voy, pero si no, algún día me liaré la manta a la cabeza y daré mi opinión profesional).
La ciencia tras la Arrancada Estricta (Muscle Snatch)
Lo que está claro es que parte del entrenamiento de fuerza que he hecho hoy (justo después del rodaje) no solo busca mejorar el rendimiento en los levantamientos de halterofilia. La arrancada estricta —o muscle snatch— es un ejercicio de fuerza específico que ya aparece en la literatura del rendimiento para atletas de pista (atletismo). Sí, por mucho que algun@s solo se fijen en la última moda sin fundamento que ven en redes.
Sin ponerme excesivamente técnico, hacer arrancadas de fuerza —siempre bien planificadas y con una técnica exquisita— activa toda la cadena posterior: desde el tendón de Aquiles hasta el último paravertebral.
Toda esa musculatura posterior de la pierna y la zona lumbar que tanto castigamos al correr no solo gana en fuerza, sino también en elasticidad muscular.
Esa contracción y elongación constante de la fibra durante la carrera requiere que sea súper fuerte para dos cosas fundamentales:
Mantener el esfuerzo durante mucho más tiempo.
Alejar el riesgo de lesión.
Solo hay que fijarse en una maratón alrededor del kilómetro 30 o 32 (el famoso muro): ¿cuántos corredores se echan las manos a la parte posterior de la pierna? Consecuencia directa: falta de entrenamiento de fuerza real y falta de movilidad articular.
La fuerza no es «hacer repeticiones con pesitas»
Entrenar la fuerza no consiste en ir al gimnasio a levantar pesas que pesan poco a base de muchísimas series y repeticiones infinitas. Así el músculo ni se entera del estímulo, por lo que no hay ni respuesta ni adaptación.
La fuerza va de aplicar intensidad en el movimiento a la máxima velocidad posible sin desvirtuar la técnica, mejorando la potencia muscular. Eso es lo que verdaderamente se traduce en mayor rendimiento, sea cual sea el deporte que practiques después.
Lo que viene… ⚡
Hoy toca hablar de lo que de verdad importa: el proyecto que muy pronto tendrá una imagen renovada y que combina el entrenamiento de fuerza y de carrera por igual.
El objetivo es claro: construir deportistas más completos y con mayor longevidad.
Porque, a ver… ¿a quién no le gustaría llegar a mayor estando súper fuerte?
