Esta puede ser la pregunta del millón después de cuatro semanas de idas y venidas y de una incertidumbre que ni te imaginas, así que ahora toca ordenar este «¿y ahora qué?».
Lo primero de todo es volver a escribir. Recuerdo cuando puse en marcha Aeróbic Studio Formación: así estuve durante muchos años, escribiendo en mi blog y ofreciendo desde él mis cursos de formación. Y funcionó, ¡vamos que si funcionó! Gracias a aquel proyecto pude abrir GlobalFitBox en 2015, por lo que ahora toca volver a las teclas.
Respecto a las teclas y a las RRSS, vaya tela con los «5 ejercicios que te van a poner el culo duro» o los «5 alimentos que nunca debes comer». Mira que son cansinos con este tipo de mensajes, solo falta que salga algún iluminado diciendo que el agua engorda y que es mejor beber aire. Pero ese no va a ser mi propósito; vamos a dejarlo en ser más genuino y sin filtros, que oye, ya que estamos en el abismo, al menos vamos a decir las cosas como son, que tampoco pasa nada.
Y digo yo: ¿por qué tanto miedo a decir las cosas como son?
Respecto a lo que a mí me concierne (que esa es otra… ¿por qué los entrenadores hablan en tercera persona? Joder, lo suyo sería en primera persona), pues eso: en lo que me concierne a mí como entrenador, no creo que a un entrenado haya que mentirle y decirle lo bien que lo está haciendo cuando a lo me lo está haciendo fatal. Razón de más por la que la sinceridad, con educación, claro está, tiene que ser prioritaria para que el trabajo en equipo entre entrenado y entrenador funcione.
Este «¿y ahora qué?» pasa por poner en marcha un proyecto de entrenamiento personal. No de contar repeticiones, no de cortar y pegar para que todos hagan lo mismo; pasa por un proyecto donde el entrenado forme parte activa, no solo porque entrena, sino porque además aprende a entrenar, aprende a gestionarse sus entrenamientos y, oye, por qué no, es lo más autosuficiente posible cuando recibe su programación en el teléfono móvil.
Es momento de saltar al vacío y ofrecer un programa de entrenamiento personal genuino y sin filtros, donde la prioridad sea encontrar ese equilibrio físico y mental de cada uno, porque además de entrenar, también hay que vivir en paz.
César Millán – Entrenador Nacional Halterofilia N2; en proceso de UltraRunner


