Tanto Edu como Adri (parece que los conozco de toda la vida, eh?) siempre dicen en su podcast Los Otros de 77 Feet (https://youtu.be/mr2MWbtUH5M?si=FZWSOfB_WtYzOS7E) que cuánta gente haría HYROX si no existiera Instagram… Pues lo mismo opino yo de las inscripciones a las carreras.
Correr ya es cosa de RICOS, solo hay que ver a qué precio están las inscripciones de las carreras a un año de su celebración. Sí, a un año de su celebración.
Déjame que te ponga en contexto… Este pasado jueves 28 de mayo se creó un «acceso anticipado» para todos los que participamos en Ultra Sierra Nevada 2026. Sí, ya sabes, una carrera que transcurrió el segundo fin de semana del pasado mes de abril. Pues sí, las inscripciones ya han salido y, para los participantes de este año, con un 10% de descuento. Pero espera, espera, que con ese descuento la prueba de 65 kilómetros se queda en tan solo 93 euritos. ¡Ole, ole y ole!
Pues hala, como «tonto» voy y relleno todo, y cuando voy a pagar, un recuerdo se me viene a la mente… Kilómetro más o menos 43: MEGA TAPÓN cuando terminamos las famosas escaleras. Muchos de los que están haciendo la distancia maratón o no pueden bajar, o no saben bajar, o directamente, no es su carrera.
Te has preparado todo el año, sí, has pinchado en una mala gestión de las prendas, pero lo sacas porque lo has entrenado. Pero cuando puedes rascar unos segundos o unos minutos, llega el TAPÓN de las personas que se inscriben a una carrera para la que todavía no están preparadas y no te queda más remedio que pararte. Porque claro, luego está el listo o la lista de turno que no respeta y hace todo lo posible por bajar, poniendo en peligro a todas esas personas que están intentando salvar esa situación que, de verdad, es de peligro.
Bien, pues una vez parado en el recuerdo y pensando: «¿Qué les costaría poner una alternativa para ‘experimentados’?», anulé la inscripción a la Ultra Sierra Nevada 2027.
Está claro que para esta carrera tan importante y mediática una inscripción como la mía ni le va ni le viene. Ahora CORRER está de moda y todo el mundo se apunta a todas las carreras, esté preparado o no, y al fin y al cabo no tendrán problemas de inscritos. ¿Pero a qué precio se están corriendo las carreras?
Ya no hablo solo del precio económico, que se está volviendo un auténtico disparate, sino del precio al que estamos poniendo nuestra salud. Porque aun estando preparado sufres, así que no me quiero ni imaginar lo que puede pasar por la mente de esas personas que se plantan en esas «putas cuestas» empinadas donde bajar se convierte en misión imposible.
Correr ya es cosa de RICOS porque a la inscripción hay que sumarle al menos dos noches de hotel (que de las dos, una de ellas ni la disfrutas, hay que levantarse a las 3 de la mañana para dejar la habitación una hora más tarde y no volver hasta última hora de la tarde del día siguiente…). Combustible, parking, comidas y mierdecitas que te compras porque la bolsa del corredor cada vez es más escasa. Vamos, que te plantas en 500 € solo ese fin de semana, sin contar todas las jornadas de entrenamiento, ropa y zapatillas que has gastado para llegar a ese día.
Como dicen estos dos frikis del podcast Los Otros de 77 Feet (https://youtu.be/mr2MWbtUH5M?si=FZWSOfB_WtYzOS7E), si no hubiera Instagram, ¿cuántos correrían un ULTRA?
Toca volver a las carreras de pueblo o, simplemente, salir a disfrutar del monte.
Gracias por estar ahí, César Millán.


