Kilómetros a fuego

    Como ahora todo es «híbrido», que ya hasta las guerras se llaman «híbridas» (aquí no me voy a meter, era solo un apunte), lo de correr y hacer fuerza parece que está de moda. Razón por la cual correr y levantar lo vamos a enaltecer.

    Si has seguido mis redes sociales —y si no lo has hecho, ya sabes: —, este pasado sábado 19 de septiembre se celebró la conocida Madrid-Segovia, una carrera de ULTRAFONDO que transcurre entre Plaza de Castilla, en Madrid, y termina en el acueducto de Segovia. Carrera que finalicé en poco más de 13 horas en septiembre de 2024, pero esto ahora no viene al caso (o sí, porque joder, son 103 kilómetros, una puta pasada…). Pero bueno, vamos a la prueba de este fin de semana.

    La carrera dispone de cuatro modalidades: la reina, como digo, de 100 kilómetros; el trail de 65 kilómetros; el maratón de alrededor de 42 kilómetros; y la nueva hermanita pequeña, la media maratón de 22,5 kilómetros con un total de 750 metros de desnivel acumulado. Una prueba súper rápida que este año ha marcado un nuevo récord masculino de 1:33:49 y un nuevo récord femenino de 2:09:38… ¡Kilómetros a fuego! (conoce aquí clasificaciones generales)

    Y kilómetros a fuego fueron los que hice yo. Sí, yo, un chavalito de 48 años y 1,62 m que, además de correr, pues ya sabes, le flipa la halterofilia (con una arrancada de 62 kg y un dos tiempos de 77 kg, o sea, que esos kilos también pesan para correr). Y aun así, las 2:00:51 me saben a una súper victoria. Vamos ahora a eso, a analizar esos kilómetros a fuego.

Te pongo en contexto…

  • Primeros 5k en 24:20 (+80 m / -36 m): ¡vamos, que los dos primeros kilómetros, que eran subiendo, los hicimos a 4:42! ¡FLIPA!

  • Segundos 5k en 27:33 (+197 m / -27 m): aquí ya entramos en Mataelpino, que además tiene unas ZETAS que te dejan las patas fritas.

  • Terceros 5k en 28:46 (+185 m / -31 m): escucha, las piernas ya van fritas y es que los últimos 3 kilómetros de este parcial son pestosos como ellos solos… tooooodos subida hacia el parking de La Barranca. Un horror.

  • Cuartos 5k en 28:11 (+151 m / -133 m): cuidado, que hay que sujetar esos negativos porque los cuádriceps ya están calentitos.

  • Últimos 2,65k en 12:28 (+12 m / -96 m): esos positivos son la entrada en meta; vamos, el regalo por sufrir.

    En total: DOS HORAS Y CINCUENTA Y UN SEGUNDOS para una carrera perfecta. Y sí, digo perfecta para mí porque todo salió bien… La estrategia principal de correr para mí, me adelantaran o no, sabiendo dónde iba a correr, dónde iba a trotar, dónde iba a andar y dónde iba a reventar las zapatillas, siempre dentro de mis posibilidades. ¡Y es que desde el kilómetro 20 hasta la entrada en meta la media fue de 4:30, una pasada!

    Dentro de estos KILÓMETROS A FUEGO quiero dejarte un apunte muy importante, y aquí sí me voy a poner «puñetero» y «anticuñadismo». ¿Y por qué te digo esto? Porque no es necesario correr a fuego todos los días, de ahí la importancia de un entrenador. Me explico.

    En vacaciones he corrido, sí, pero ha sido todo descarga después de una temporada 2025/2026 brutal (en el mundo deportivo, la temporada comienza en septiembre y termina en julio; AGOSTO VACACIONES). Por tanto, la preparación específica ha sido durante las tres primeras semanas de septiembre, periodo en el que tan solo he realizado dos entrenamientos «rápidos» —yo los llamo de calidad—: tan solo dos entrenamientos de 5 kilómetros siempre por debajo de cinco minutos el kilómetro. Todos los demás han sido en Zona 1, Zona 2 y Zona 3, nunca en Zona 4 y menos en Zona 5; ninguno se ha arrimado ni por asomo a esa zona.

    Como digo, aprender a entrenar, saber cómo entrenar y, muy importante, entrenar también lo que vas a hacer en la carrera es de suma importancia para que el día de la prueba todo salga perfecto. Y si algo sale mal, tener las herramientas necesarias para darle un giro de 180º y volver a tomar las riendas.

    Hacía tiempo que no estaba tan contento de terminar una carrera así: a fuego, dándolo todo, no dejándome nada, sabiendo que el trabajo bien hecho siempre tiene sus recompensas y siendo consciente de que el día de la carrera es solo la guinda del pastel… porque el pastel comienza a cocinarse el día que empiezas su planificación deportiva.

    Y tú, ¿has corrido ya tu carrera perfecta?

    Gracias por estar ahí.

    César Millán – Entrenador Nacional Halterofilia N2; en proceso de UltraRunner

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